Cuenta de 23andMe después de la muerte: privacidad, datos y acceso familiar
Una cuenta de 23andMe después de la muerte no es una suscripción ordinaria. Puede contener datos genéticos sin procesar, informes de ascendencia, informes relacionados con salud, coincidencias de DNA Relatives, mensajes, árbol familiar, informes compartidos, historial de consentimiento y decisiones sobre muestras.
Por eso la familia no debería borrar todo de inmediato ni dar acceso amplio sin límites. Primero conviene pausar, inventariar y decidir con cuidado.
Revisa si la cuenta contiene uno o varios perfiles. En cuentas familiares, una decisión puede afectar a personas vivas. Después identifica informes, descargas, DNA Relatives, consentimientos, mensajes y pedidos. Descarga solo lo que tenga un propósito claro y guarda cualquier dato genético en un archivo seguro.
La eliminación debe ser el paso final. 23andMe indica que puede borrar permanentemente los datos asociados a todos los perfiles de la cuenta y que, tras confirmación, el proceso no se puede revertir. También puede afectar investigación y muestra biológica.
El orden práctico es: confirmar autoridad, identificar perfiles, revisar descargas e informes, detener pagos si corresponde, guardar solo lo necesario, limitar acceso, hablar con familiares cercanos y decidir conservar, restringir o eliminar.
Quien use 23andMe debería dejar una nota breve: correo de la cuenta, perfiles incluidos, si DNA Relatives está activo, quién puede ver informes, si se pueden descargar datos sin procesar y si la cuenta debe eliminarse. Esa claridad evita decisiones apresuradas cuando la familia está bajo presión.
